Radisson se lanza a la conquista del mercado hotelero español con ambiciosos planes de expansión
Radisson planea triplicar su número de hoteles en España hacia 2030 mientras enfrenta desafíos regulatorios y competencia creciente.
Una estrategia audaz para el crecimiento
La cadena hotelera Radisson ha anunciado su intención de aumentar significativamente su presencia en España, con un objetivo claro: alcanzar los treinta hoteles en el país para finales de 2030. Actualmente, Radisson opera doce establecimientos y tiene tres más en desarrollo, pero su consejero delegado, Federico González Tejera, ha declarado que este número podría llegar hasta los 80 hoteles si las condiciones son favorables.
González Tejera subraya que la estrategia de Radisson se centra en ofrecer a los propietarios de hoteles la ventaja competitiva que brinda una cadena internacional. Esto no solo ayuda a incrementar el precio promedio por habitación, sino que también estimula la demanda durante períodos menos activos. La flexibilidad operativa y la adaptación al mercado local son aspectos clave que diferencian a Radisson de otras cadenas norteamericanas.
A pesar de su sólida base actual, Radisson ve un amplio margen para expandir sus marcas en ciudades españolas como Málaga y Barcelona. En particular, el segmento de lujo Radisson Blu, actualmente presente solo en Madrid y Canarias, tiene un potencial considerable en otras grandes urbes. «De nuestras diez marcas, prácticamente todas tienen cabida aquí», afirma González Tejera.
A medida que el turismo internacional comienza a recuperarse tras la pandemia, González Tejera destaca la importancia de que España mantenga su atractivo frente a competidores emergentes del Oriente Próximo. Sin embargo, critica la falta de planificación y regulación adecuada por parte del gobierno español: «El Estado ha hecho muy poco; necesitamos decisiones claras sobre cuántos turistas queremos recibir y cómo aseguramos su bienestar».
En cuanto al aumento de precios en el sector hotelero español, González Tejera señala que aunque Madrid ha incrementado sus tarifas hoteleras hasta acercarse a las de Barcelona, todavía hay espacio para crecer sin perder competitividad frente a otras capitales europeas. Este fenómeno plantea interrogantes sobre si España se está volviendo demasiado cara para los turistas.
No solo se trata de expansión externa; Radisson también está fortaleciendo su equipo interno. Desde 2019, cuando inauguraron un centro de excelencia en Madrid con 32 empleados, han crecido hasta contar con 542 trabajadores. Este centro es vital para gestionar operaciones como ingresos y tecnología. Además, existe un compromiso por mantener una plantilla diversa: al menos la mitad debe ser extranjera.
