La Generalitat da un paso crucial en la seguridad hídrica tras la tragedia de Valencia
La Generalitat Valenciana avanza hacia una mayor seguridad hídrica con nuevas medidas tras las tragedias pasadas; sin embargo, muchas presas estatales siguen desprotegidas.
Un cambio necesario en la gestión de embalses
La reciente implementación del plan de emergencia para la presa de Buseo, única bajo la titularidad de la Generalitat Valenciana, marca un hito significativo en la seguridad hídrica de la región. Este avance llega tras el devastador episodio del 29 de octubre de 2024, cuando una dana sin precedentes causó la muerte de 230 personas en Valencia. En ese momento crítico, ninguna presa en la Comunidad Valenciana contaba con un protocolo operativo que garantizara una respuesta adecuada ante emergencias.
El nuevo plan incluye el despliegue de seis sirenas para alertar a los ciudadanos, un sistema específico de comunicaciones y un centro de control dentro de las instalaciones. Además, se ha llevado a cabo un simulacro y se ha capacitado al personal y a los residentes en cinco municipios cercanos sobre cómo actuar ante posibles inundaciones. Estas medidas son vitales, dado que tanto Buseo como Forata desbordaron durante el evento climático extremo.
A pesar del progreso logrado por Buseo, las otras 18 presas gestionadas por el Estado siguen careciendo de planes operativos. El consejero valenciano de Agricultura y Agua, Miguel Barrachina, ha instado al Gobierno central a priorizar inversiones hidráulicas en una región propensa a fenómenos climáticos severos. «La seguridad no puede esperar», enfatizó Barrachina, subrayando que si su administración pudo implementar cambios con recursos limitados, el Estado debería ser capaz también.
En este contexto, se ha presentado una denuncia contra la Confederación Hidrográfica del Júcar, argumentando que no han realizado revisiones periódicas desde 2017 ni han implementado el plan aprobado desde 2013. La denuncia fue firmada por Clara Isabel Colomer, respaldada por ingenieros expertos como Jesús Contreras.
Aparte del plan de emergencia, se están llevando a cabo obras significativas para mejorar la seguridad estructural de Buseo. Tras una primera fase con inversiones cercanas a los 6,9 millones de euros para reparar daños previos, ahora se destinarán otros 9,5 millones para construir un anillo perimetral que aumente su estabilidad. Esta obra es considerada esencial para prevenir futuros colapsos.
No obstante, aún queda camino por recorrer. La Generalitat ha propuesto transferir la titularidad de Buseo al Estado para asegurar su mantenimiento adecuado y garantizar soluciones efectivas a largo plazo. Sin embargo, hasta ahora esta solicitud no ha tenido éxito.
