El futuro energético: los aires acondicionados como protagonistas inesperados

Un nuevo informe destaca cómo los aires acondicionados están configurando el futuro energético mundial al superar incluso a la inteligencia artificial y los vehículos eléctricos.

IsabelMingueza Isabel Mingueza · mayo 12, 2026, 11:54 · 2 min de lectura

Un cambio de paradigma en la demanda eléctrica

En un mundo donde la inteligencia artificial y los vehículos eléctricos acaparan la atención, un nuevo protagonista emerge silenciosamente: los aires acondicionados. Un reciente informe de Bain & Company revela que el verdadero motor del crecimiento en la demanda eléctrica global hasta 2040 será el uso creciente de estos dispositivos en los hogares, especialmente en países en desarrollo.

Según el estudio titulado Global Energy and Materials Outlook 2026, se prevé que la demanda mundial de electricidad aumente entre un 40% y un 70% para el año 2040. Este incremento no provendrá únicamente del auge de los vehículos eléctricos o del crecimiento de centros de datos, que se espera crezcan anualmente un 11% y un 8%, respectivamente. En cambio, más del 60% del consumo total estará concentrado en edificios e industrias.

A medida que las olas de calor se intensifican, especialmente en regiones como Asia y India, millones de familias están accediendo por primera vez a sistemas de refrigeración. Esto representa una necesidad urgente ante temperaturas extremas que han alcanzado hasta 47 °C. En paralelo, las economías avanzadas están electrificando sus sistemas de calefacción, lo que también contribuirá al aumento significativo en el consumo eléctrico.

Bain & Company plantea tres escenarios futuros: uno marcado por tensiones geopolíticas persistentes, otro donde las políticas climáticas divergen entre regiones y un tercero optimista con un despliegue masivo de energías renovables. Sin embargo, ninguno parece alinearse con los objetivos del Acuerdo de París; se anticipa que la temperatura global podría aumentar entre 2,1 °C y 2,9 °C para finales del siglo XXI.

A pesar del crecimiento proyectado para las energías renovables —que podrían multiplicar su presencia en la matriz energética mundial— existen obstáculos significativos. Las empresas enfrentan retrasos en conectar plantas a redes eléctricas y limitaciones estructurales que dificultan absorber toda su producción. Además, materiales críticos como cobre y litio podrían experimentar brechas entre oferta y demanda.

Aunque se espera que la capacidad nuclear crezca como fuente estable dentro del mix energético, construir nuevas centrales puede resultar costoso. Sin embargo, Bain sostiene que esta opción sigue siendo competitiva frente a otras tecnologías cuando se consideran todos los costos asociados al sistema eléctrico.

A medida que el panorama energético evoluciona rápidamente, Bain advierte sobre la incertidumbre relacionada con el gas natural. La demanda podría fluctuar hasta un 20%, lo cual representa riesgos significativos para inversores debido a su sensibilidad ante condiciones macroeconómicas cambiantes.

IsabelMingueza
Escrito por

Isabel Mingueza

Especialista en mercados internacionales y comercio exterior.

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