La desigualdad económica se agudiza en España: jóvenes y familias vulnerables sufren el impacto de la crisis de vivienda
La crisis habitacional agrava las diferencias económicas entre jóvenes y familias vulnerables frente a los hogares adinerados en España.
Un panorama desolador para los más jóvenes
En España, la crisis de acceso a la vivienda ha dejado una huella profunda en las familias con menores ingresos y en los jóvenes. Según el último informe del Banco de España, estos grupos han visto cómo su riqueza neta se ha desplomado en los últimos años, mientras que los hogares más adinerados continúan acumulando fortuna. Desde 2020, las familias con menor renta han experimentado una disminución del 17% en su patrimonio, un golpe devastador que contrasta con el crecimiento sostenido de los hogares más ricos.
La situación se ha agravado por el aumento constante de los precios en el mercado inmobiliario. La vivienda representa más del 75% del ahorro total para aquellos en el decil de renta más bajo y para los hogares menores de 35 años. Este grupo ha visto cómo el valor mediano de su vivienda principal ha aumentado significativamente, pasando de 84.800 euros en 2022 a 100.000 euros a finales de 2024. Sin embargo, este incremento no se traduce en un mayor poder adquisitivo; al contrario, muchos jóvenes están siendo excluidos del mercado inmobiliario debido a la escalada de precios.
A medida que las familias más ricas ven crecer su riqueza financiera entre un 12% y un 38%, aquellos con ingresos medianos han sufrido caídas significativas. Por ejemplo, las familias que ganan alrededor de 24.000 euros anuales han visto una reducción del 7,6% en su patrimonio neto. En contraste, la riqueza neta mediana para los hogares más adinerados alcanzó 743.000 euros, lo que resalta aún más la brecha creciente entre ricos y pobres.
La llegada constante de inmigrantes también está influyendo en esta dinámica económica. Actualmente, uno de cada cinco residentes en España es extranjero, lo que representa un desafío adicional para el acceso a viviendas asequibles. A pesar del crecimiento demográfico y económico que aportan estos nuevos residentes —con aproximadamente 660.000 inmigrantes llegando anualmente— muchos enfrentan dificultades para acceder al mercado inmobiliario debido al aumento vertiginoso de precios.
Cerca de 1,5 millones de hogares españoles viven actualmente en condiciones críticas, con niveles de endeudamiento superiores al 40% respecto a sus ingresos mensuales. Aunque este porcentaje ha mejorado desde hace dos años gracias a condiciones financieras menos restrictivas, sigue siendo alarmante que uno de cada cuatro hogares vulnerables esté atrapado por esta carga financiera.
A medida que nos adentramos en un nuevo año fiscal, el Banco de España anticipa un entorno algo más favorable para la financiación tanto al consumo como a la vivienda. Sin embargo, queda por ver si estas mejoras serán suficientes para cerrar la brecha económica existente o si continuaremos viendo una polarización creciente entre diferentes estratos sociales.
