La CNMC pone en jaque a influencers por publicidad engañosa en redes sociales
La CNMC advierte a varios influencers españoles sobre prácticas engañosas en sus publicaciones comerciales, marcando un nuevo capítulo en la regulación del marketing digital.
Influencia y responsabilidad: el nuevo reto de los creadores de contenido
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha lanzado un aviso contundente a varios influencers destacados en España, incluyendo a Sofía Suescun, Tamara Gorro, Peldanyos, Samantha Vallejo-Nágera y Lola Lolita. Estos creadores de contenido han sido objeto de cinco requerimientos debido a la incorrecta identificación de sus publicaciones comerciales en plataformas digitales.
Este movimiento se produce tras denuncias presentadas por la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC), que alertaron sobre prácticas que podrían inducir al error a los consumidores. La CNMC ha señalado que muchos de estos influencers promocionaron productos como tarjetas bancarias, alimentos y prendas de vestir sin dejar claro su carácter publicitario.
Uno de los casos más llamativos es el relacionado con Lola Lolita, quien argumentó que su publicación no debía considerarse publicidad ya que no hubo compensación económica. Sin embargo, la CNMC ha refutado esta afirmación, indicando que incluso sin un pago directo, el contenido puede ser considerado como comunicación comercial si cumple con ciertos criterios promocionales.
La normativa vigente establece que para una correcta identificación como publicidad, es esencial incluir términos claros como «publicidad» o «publi» dentro del propio contenido audiovisual. La falta de estas advertencias visibles ha llevado a la CNMC a tomar medidas proactivas antes que sancionadoras.
Otro expediente relevante involucra a Sofía Suescun, quien fue señalada por promover un complemento alimenticio con beneficios no autorizados. Este tipo de promoción es especialmente delicada ya que está regulada por normas estrictas sobre publicidad sanitaria. La CNMC enfatiza que los influencers deben ser conscientes de las restricciones legales al promocionar productos relacionados con la salud.
A pesar del descubrimiento de irregularidades significativas, la CNMC ha optado por emitir requerimientos en lugar de abrir procedimientos sancionadores formales. Esta decisión se basa en el hecho de que las publicaciones cuestionadas fueron realizadas antes del establecimiento formal del criterio interpretativo en junio de 2025. Esto marca un cambio importante en cómo se gestionan las relaciones entre marcas e influencers, sugiriendo una mayor vigilancia sobre las prácticas publicitarias en redes sociales.
A medida que el panorama digital evoluciona, tanto marcas como creadores deberán adaptarse a nuevas normativas para evitar conflictos legales. La responsabilidad recae ahora más que nunca sobre los influencers para asegurar una comunicación clara y transparente con sus seguidores. Este caso podría sentar un precedente importante para futuras regulaciones dentro del ámbito digital.
