La revolución silenciosa: cómo Nestlé se adapta a un mundo en constante cambio
Pablo Isla revela cómo Nestlé se adapta a los desafíos actuales mediante una combinación de tecnología avanzada e innovación cultural.
Un nuevo paradigma empresarial
En un contexto global marcado por la inestabilidad geopolítica y la rápida evolución tecnológica, las empresas enfrentan desafíos sin precedentes. Pablo Isla, presidente de Nestlé, ha compartido su visión sobre cómo las organizaciones deben navegar este complejo entorno. En su intervención en el VII Foro Internacional EXPANSIÓN, Isla enfatizó que la clave para el éxito radica en enfocarse en lo que está bajo control y evitar la parálisis ante el riesgo.
La última década ha sido testigo de una transformación significativa en el panorama empresarial. La pandemia del Covid-19, junto con tensiones geopolíticas y cuestionamientos sobre las cadenas globales de suministro, han marcado un punto de inflexión. Según Isla, este nuevo ciclo exige a las empresas adoptar estrategias claras y mantener un sólido gobierno corporativo para poder avanzar sin perder impulso.
Uno de los aspectos más destacados por Isla es el papel crucial que desempeña la inteligencia artificial. Asegura que estamos solo al inicio de una revolución cuyo alcance es difícil de prever. En Nestlé, más de 100.000 empleados ya utilizan herramientas generativas basadas en IA, lo que demuestra un compromiso con la innovación tecnológica. La colaboración con gigantes tecnológicos como IBM, Microsoft y Nvidia está transformando áreas clave del negocio, desde el análisis financiero hasta el desarrollo de productos.
No obstante, Isla subraya que la verdadera transformación va más allá de la tecnología; se trata también de un cambio organizativo y cultural. En un entorno donde la inteligencia artificial acelera procesos decisionales, las empresas deben ser ágiles e innovadoras para mantener su ventaja competitiva. «No se necesita ser un experto técnico», afirma Isla, «sino tener una mentalidad abierta hacia nuevas herramientas».
Nestlé está implementando lo que denomina performance culture, buscando equilibrar su legado histórico centrado en calidad y compromiso con una mayor exigencia en ejecución y responsabilidad. «Los valores no son solo palabras; son acciones», recalca Isla al referirse a cómo esta cultura impacta diariamente en el comportamiento organizacional.
A medida que las empresas navegan por esta doble transición —geopolítica y tecnológica—, Isla concluye que deben aprender a adaptarse sin perder su estabilidad interna. La combinación de visión estratégica, disciplina operativa y apertura al cambio será esencial para enfrentar los retos venideros. Con esto en mente, queda claro que aunque la inteligencia artificial apenas comienza a mostrar su potencial completo, ya está redefiniendo cómo operan las grandes corporaciones como Nestlé.
