Telefónica redefine su política de indemnizaciones tras polémicas millonarias

Telefónica implementa cambios significativos en su política de indemnizaciones tras controversias millonarias por despidos ejecutivos.

Marimar María del Mar Sigüenza · marzo 9, 2026, 03:00 · 3 min de lectura

Un cambio necesario en la cúpula de Telefónica

En un movimiento que busca restaurar la confianza de los accionistas y mitigar las críticas públicas, Telefónica ha decidido implementar una nueva política de remuneraciones que limita drásticamente las indemnizaciones a sus altos directivos. Este cambio se produce después de que la empresa enfrentara una fuerte controversia por los exorbitantes pagos realizados a sus exejecutivos, que sumaron casi 90 millones de euros en 2025.

La situación se tornó insostenible tras el escándalo por las indemnizaciones de 44,5 millones de euros a José María Álvarez-Pallete y 33,8 millones a Ángel Vilá. Estos pagos fueron objeto de críticas tanto desde el Gobierno como por parte de asesores financieros, quienes instaron a los accionistas a votar en contra del informe salarial presentado por la compañía. La indignación se centró no solo en las cifras astronómicas, sino también en el hecho de que una parte significativa correspondía a un plan de previsión social para directivos.

A partir del año 2027, Telefónica implementará una normativa que hará incompatible recibir indemnización y beneficios del plan social. Esta decisión busca evitar situaciones donde los ejecutivos puedan beneficiarse doblemente al ser despedidos. El nuevo presidente, Marc Murtra, tendrá derecho únicamente a dos anualidades si es cesado unilateralmente, mientras que su sucesor Emilio Gayo, bajo un contrato anterior, podría recibir hasta cuatro anualidades.

Aparte de las indemnizaciones, Telefónica también revisará su estructura salarial fija y variable. Murtra recibirá un salario base equivalente al anterior presidente, mientras que Gayo verá una reducción en su sueldo fijo. Sin embargo, ambos ejecutivos podrían alcanzar retribuciones variables significativas si logran superar los objetivos establecidos: hasta un 216% del salario fijo para Murtra y un 194%% para Gayo.

A largo plazo, la compensación estará ligada al flujo de caja libre y al rendimiento relativo del accionista. Esta estrategia refleja un enfoque más responsable hacia la gestión financiera y busca alinearse con las expectativas del mercado actual. En este contexto, es crucial destacar que el desempeño negativo reciente impidió a los directivos recibir bonificaciones durante el último ejercicio fiscal.

A medida que Telefónica navega por estas aguas turbulentas y ajusta su enfoque hacia la remuneración ejecutiva, queda claro que la compañía está tomando medidas concretas para evitar futuros escándalos relacionados con indemnizaciones excesivas. Con estas reformas estructurales y políticas claras sobre compensaciones futuras, Telefónica espera recuperar no solo la confianza de sus accionistas sino también mejorar su imagen pública ante un público cada vez más crítico.

Marimar
Escrito por

María del Mar Sigüenza

Analista de política económica y experta en fiscalidad empresarial.

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