Telefónica refuerza su estrategia de desinversión en América Latina con la venta de su filial chilena
Telefónica avanza hacia una reestructuración significativa tras vender su filial chilena por hasta 1.375 millones de dólares.
Un paso más en la reestructuración de Telefónica
Telefónica, el gigante español de telecomunicaciones, ha dado un nuevo golpe estratégico al anunciar la venta de su filial en Chile. Esta operación, que podría alcanzar un valor total de hasta 1.375 millones de dólares (aproximadamente 1.156 millones de euros), se realiza en un contexto donde la compañía busca reducir su exposición en el continente americano.
Los compradores son Milicom, una empresa con fuerte presencia en el sector, y NJJ Holding SAS, el holding del multimillonario francés Xavier Niel. Este movimiento marca la sexta desinversión del grupo bajo la dirección del presidente Marc Murtra, quien ha llevado a cabo una serie de ventas que incluyen operaciones en Argentina, Ecuador, Colombia, Uruguay y Perú.
En términos financieros, Telefónica recibirá 50 millones de dólares (42 millones de euros) al cierre inmediato del acuerdo. Además, existe la posibilidad de obtener un pago aplazado que podría sumar otros 340 millones de dólares (286 millones) dependiendo del rendimiento financiero futuro de Telefónica Chile. A esto se le añade un posible pago adicional condicionado a eventos específicos en el mercado chileno por valor de 150 millones de dólares.
A pesar del atractivo financiero que representa esta operación, es importante señalar que los compradores asumirán una deuda neta existente cercana a los 479 millones de euros. Esto no solo alivia a Telefónica sino que también contribuye a su objetivo general: reducir significativamente su carga financiera.
La venta se produce en un momento crítico para el sector telecomunicaciones en Chile, donde competidores como América Móvil y Entel han mostrado interés por adquirir activos valiosos. La filial chilena era considerada una joya dentro del portafolio latinoamericano debido a su capacidad para generar ingresos significativos; hasta septiembre había facturado cerca de 1.071 millones de euros.
A pesar del rendimiento positivo hasta ahora, Telefónica Chile ha enfrentado desafíos recientes con pérdidas acumuladas que alcanzan los 120 millones de dólares. Con esta transacción, Milicom asume no solo las operaciones comerciales sino también los riesgos asociados al entorno regulatorio local.
A medida que Telefónica continúa con su proceso de desinversión en América Latina, quedan abiertas dos posibles operaciones adicionales: México y Venezuela. Sin embargo, se anticipa que estas serán más complejas debido a las condiciones económicas y políticas locales.
A largo plazo, el objetivo declarado por Telefónica es concentrar sus esfuerzos únicamente en Brasil dentro del continente sudamericano. Esta estrategia refleja un enfoque más centrado y menos disperso para maximizar sus recursos e inversiones.
